Apple, con la próxima versión de macOS 27, planea finalizar el soporte para Macs basados en Intel. Este paso indica que Apple ha completado su transición a sus propios procesadores de silicio y marca el final de una era para las Macs con soporte de Intel. macOS 26 “Tahoe” será la última versión que soporte hardware Intel.

Puntos Clave

  • macOS 27 solo soportará Macs con Apple Silicon (serie M).
  • macOS 26 “Tahoe” será la última versión que ofrezca soporte para Macs basados en Intel.
  • Esta transición demuestra que Apple ha completado su proceso de alejamiento de los procesadores Intel.

El Fin del Soporte para Intel

Los informes indican que macOS 27, que se espera sea anunciado en WWDC 2026, no será compatible con ninguna Mac que use CPU Intel. Esta decisión efectivamente cierra la larga relación de Apple con Intel en su serie de Macs. macOS 26 “Tahoe” será la última versión del sistema operativo para Macs basados en Intel, incluyendo modelos como el MacBook Pro de 16 pulgadas de 2019, el MacBook Pro de 13 pulgadas de 2020, el iMac de 27 pulgadas de 2020 y el Mac Pro de 2019.

Transición Completa a Apple Silicon

La transición a Apple Silicon comenzó a finales de 2020 con la introducción del chip M1. Desde entonces, Apple ha ido introduciendo gradualmente sus procesadores de serie M en toda la gama de Macs, llegando a esta ruptura final de compatibilidad con Intel para nuevas versiones del sistema operativo. Las Macs basadas en Intel continuarán recibiendo actualizaciones de seguridad durante un tiempo, pero no recibirán nuevas características o grandes actualizaciones del sistema operativo más allá de macOS 26.

Consecuencias para Usuarios y la Comunidad Hackintosh

Este cambio significa que los usuarios con Macs basados en Intel deben considerar la posibilidad de pasar a un modelo de Apple Silicon para seguir recibiendo las últimas características y actualizaciones de macOS. El fin del soporte para Intel también tiene implicaciones para la comunidad Hackintosh, que históricamente ha permitido que macOS funcione en hardware no Apple. Esta transición se ve como una prueba de la exitosa estrategia de Apple para desarrollar sus propios procesadores potentes y eficientes, que ahora son considerados entre los mejores CPU de consumo.